Uso de las Tarjetas de Crédito

Con el desarrollo avanado de la tecnología y la facilidad para no llevar consigo el dinero en efectivo, cada vez se hace más “necesario”, porque así nos lo “venden” ya sea las instituciones bancarias o la publicidad vía televisión, el pagar las operaciones comerciales con la tarjeta de crédito, y ahora, con el teléfono celular vía banca eléctronica hasta los “taquitos” de la esquina se pueden pagar. 

Además de que hasta se sitúa a los usuarios en cierto status social, brinda acceso a la adquisción de muchos bienes y servicios exclusivos, a plazos y precios preferenciales, en fin, cosas de la sociedad…..
Si bien es cierto que resulta una opción bastante atractiva para el pago de los bienes y servicios, también resulta un arma de dos filos, y no me refiero a los altos intereses normales, ya no digamos los moratorios, o que se utilizan en casos donde el dinero de la quincena o la semana ya no alcanzó para cubir ciertos gastos de la casa grande, – porque los de la “casa chica” se cubren porque se cubren –, sino a que por su uso será ahora – aunque antes ya lo era – fiscalizado el usuario a través de las operaciones que realice con ella y se corre el riesgo de, que si no se le da el uso adecuado, no solo de caer en el pago de cantidades exageradas por no poder cubrir el pago para no generar intereses, sino que sus operaciones, dependiendo de los montos, puedan ser consideradas como operaciones con recursos de procedencia ilícita.
El porque de este comentario, viene en relación con las recientes entradas en vigor de la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (conocida de forma coloquial como Ley Anti Lavado de Dinero), el 17 de Julio y, ahora, la publicación de su Reglamento, cuya vigencia inicia el 1 de Septiembre del presente año, que si bien, lista una serie de operaciones sobre las cuales está puesto el “ojo” de la autoridad, no por ello estos instrumentos de pago están fuera de él, máxime, a la hora de realizar los pagos de los créditos obtenidos, porque no olvidemos que cada que se firma un váucher se obtiene un crédito bancario, sin importar si es por días o meses. Es decir, de donde procede el dinero con que se liquidan los adeudos a la institución bancaria.
Es muy común que muchos empresarios, sobre todo, personas físicas con actividad empresarial y profesional, sin importar si son “grandes o pequeños”, utilicen las tarjetas de crédito como medio de pago de operaciones afectas a la actividad, pero a la vez, utlizan la misma tarjeta para sus gastos personales, lo cual genera una mezcla de recursos erogados, razón por la cual, recomiendo a estos contribuyentes el registro contable  de todas las operaciones realizadas con dicho instrumento de pago y así llevar un control exacto de su uso y pago.
Además, por control de las erogaciones, se hace necesario también conservar los datos de la obtención y pago de este tipo de créditos,dado que, dependiendo de los montos, puede existir la obligación de “informarlos/reportarlos” en la declaración del ejercicio.
Luego, hay quien tienen tantas tarjetas que para pagar una transacción se preguntan….y ahora…con cual pago…

Cuidar tu patrimonio no tiene precio, para lo demás…está master card…

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