Fin de los CFD y CBB

Con la derogación del segundo párrafo de la regla I.2.8.1.1 de la resolución miscelánea fiscal para el ejercicio 2013, mediante la 2a resolución de modificaciones a la propia resolución fiscal para este ejercicio, prácticamente todos los “nuevos” contribuyentes que inicien actividades a partir del ejercicio del 2014, están obligados a expedir comprobantes fiscales por internet, sin tener la posibilidad de emitir comprobantes fiscales con código de barras bidimensional y, ya no digamos, comprobantes fiscales digitales.

Esto es así, dado que que al derogarse el segundo párrafo de la regla en comento, se elimina la opcion que existía cuando se estimaba que se podrían tener ingresos dentro de los límites para expedir este tipo de comprobantes en el inicio de actividades.

Esto  me lleva a la siguiente pregunta…¿Será que también los contribuyentes que obtengan ingresos inferiores a $ 250,000.00 entrarán también al aro?…para de una buena vez dar el salto al uso de la tecnología en beneficio de todos…los proveedores de CFDI..

Claro está, pueden aprovechar la plataforma gratuita del Servicio de Administración Tributaria los pequeños arrendadores, profesionistas de bajos ingresos, etc. etc.

Por lo pronto, es oportuno de considerar la migración de una vez hacia la única forma de emitir comprobantes que estará en vigor en año que viene, para no dejar todo hasta última hora, como siempre sucede…el plazo se acaba….y el tiempo se llega, este cambio se veía venir, dado la inseguridad del mencionado código de barras bidimensional, ya que casi cualquiera lo puede “hacer”, y a todo color.

Sería más simple y deseable que todo aquello que se pagara a través de los medios electrónicos (tarjetas de crédito, débito, transferencias) y aun con cheque, siempre que apareciera en el estado de cuenta de las instituciones financieras el registro federal de contribuyentes de a quien se le efectúa el pago, y por supuesto, que las erogaciones fueran afectas a la obtención de los ingresos y por consecuencia, las utilidades, sea perfectamente deducible aun y cuando los estados de cuenta de las instituciones financieras no reunieran todos los requisitos, dado que no todas, o no quieren o no pueden estar al día con el avance en esta materia.

Creo que para allá vamos, aunque aun falta quehacer al respecto.
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